¿Que tipos de cimientos podemos encontrar bajo un edificio?

Escrito por reformamadrid73 20-06-2016 en Construccion. Comentarios (0)

Los cimientos son el elemento estructural más importante de un edificio. Forman la parte de conexión con la tierra, y como no hayan sido bien calculados, serán causa frecuente de aparición de grietas, deformaciones y diversas patologías que nos obligarán a una reforma del inmueble de manera precipitada.

Tenemos que decir que este es el primer motivo de los problemas que ocurren durante el transcurso de la ejecución. Si el terreno es demasiado arcilloso, y la cimentación se ha diseñado con zapatas aisladas, por ejemplo, podemos estar seguros de que el inmueble se nos va a hundir. Porque para ese tipo de terreno lo ideal es una losa flotante o una ejecución por pilotes.

¿Que tipos de cimientos podemos encontrar bajo un edificio?

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Veamos un breve resumen de los dos tipos de cimentaciones posibles:

Cimentación superficial: es la que siempre se ha ejecutado, su profundidad varía entre 1 y 2 metros. No conviene que sea más superficial porque podría afectarle las filtraciones de agua de lluvia o de tuberías.

En una cimentación superficial podemos encontrar zapatas aisladas y zapatas continuas para vigas de contención o losas de cimentación.

Otro tipo de cimientos superficiales son los formados por losas de cimentación. Este es el elemento recomendado cuando el terreno es demasiado blando, como la arcilla, y funciona bajo el principio de que los esfuerzos se reparten en la máxima superficie posible. El inconveniente es que la ejecución es mucho más cara, porque implica la excavación y retirada de gran cantidad de terreno de escombro, y un excesivo gasto en acero y cemento. Pero puede ser la única solución para evitar que el edificio se nos hunda.

Cimentaciones profundas: en este tipo de cimientos nos vamos a profundidades mayores de 3 metros. Aquí los elementos que trabajan son los pilotes, que podemos definir como pilares enterrados en el suelo que trabajan a compresión o flotantes por rozamiento lateral contra el terreno.

Un pilote trabaja a presión cuando, durante el proceso de hinca, su cabeza ha tocado contra un firme resistente, es decir, roca. Como ya no puede profundizar más, se descabeza y sobre él se crea una zapata del edificio. A modo de curiosidad diremos que este tipo de cimentación es el empleado en la ciudad de Venecia. Toda esta ciudad italiana está apoyada sobre pilotes de madera empotrados en el fango de la laguna.

En cuando a los pilotes flotantes, el rozamiento de las paredes del terreno ejercen una gran presión contra él, llegando un momento en que el pilar no puede avanzar más, y se termina su ejecución. Sin necesidad de alcanzar el firme. Porque la gran presión del terreno contra el cuerpo del pilote es más que suficiente para estabilizarlo y que adquiera resistencia.